
Por: Ramsés Valdés Hatman/ Lissette Martín López
Esta creación de la coreógrafa, maestra y directora Rosario Cárdenas Prieto rinde tributo al extraordinario trabajo de la artista visual Belkis Ayón (La Habana, 1967-1999), quien se adentró en el universo simbólico de las raíces africanas.Las funciones están previstas para los días 16, 17 y 18 de enero de 2026 en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional de Cuba, viernes y sábado a las 7:00 p.m. y el domingo a las 5:00 p.m.La Premio Nacional de Danza 2013, Rosario Cárdenas, explicó que la pieza Siempre vuelvo, visitaciones a Belkis Ayón establece un diálogo directo con los temas de género, secretos y comunidad presentes en la obra gráfica de la artista.Cárdenas señaló que estos temas forman parte de su propia línea de investigación coreográfica, la cual trabaja explícitamente con las relaciones de fuerza e igualdad entre la mujer y el hombre. Destacó, además, que el carácter unisex predominante en las imágenes creadas por Ayón encuentra un eco y una continuidad natural en el lenguaje de la danza que propone su compañía.Según comentó en conferencia de prensa, el título Siempre vuelvo posee una cualidad mágica y universal, aludiendo a una presencia latente que perdura. Para la compañía, este “volver” significa un retorno al ser humano en su esencia más íntima y, de manera intrínseca, a sus raíces de origen africano. La maestra Cárdenas precisó que esta conexión con lo afrocubano no se plantea de forma literal o en primer plano, sino que se manifiesta de manera orgánica y profunda a través del movimiento y la corporalidad de los intérpretes.

La compañía subraya que el montaje elude deliberadamente la narrativa tradicional, es decir, “aquella estructura lineal con un principio, desarrollo y final definidos”. En su lugar, la obra se construye como un universo de imágenes coreográficas que habla por sí mismo. El objetivo es entregar este mundo sensorial al espectador, confiando en que será su propia percepción e interpretación la que complete y dé sentido a la experiencia, más allá de su familiaridad previa con la obra de Belkis Ayón.Con asesoría dramatúrgica de Raquel Carrió, música en vivo del DJ Iván Lejardi y manipulaciones sonoras de Juan Piñera, diseño de vestuario de la diseñadora alemana radicada en Cuba Cris-Cris, luces y escenografía a cargo de Yaimé Rodríguez e intervenciones audiovisuales de Juan Caunedo, Siempre vuelvo, visitaciones a Belkis Ayón es fruto de la poética escénica de la coreógrafa a partir de una investigación corporal.Belkis Ayón (1967-1999) se graduó en el Instituto Superior de Arte (ISA) en 1991 tras cursar estudios en la Escuela Provincial de Artes Plásticas San Alejandro. En su obra empleó técnicas como la litografía, la calcografía y la colografía, a la que aportó significativas innovaciones. Muchas de sus piezas forman parte de colecciones de museos e instituciones privadas de Cuba y el extranjero.

A pesar de su prematura muerte, Ayón desempeñó una amplia labor profesional que incluyó la curaduría de exposiciones, la impartición de talleres y conferencias, y la participación como jurado en eventos nacionales. También fue profesora de Grabado en la Academia San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte, entre 1993 y 1998.A lo largo de su carrera recibió importantes galardones, entre ellos el Primer Premio de la Bienal de Gráfica, Maastricht, Holanda; el Premio de la XII Bienal de Grabado Latinoamericano y Caribeño, San Juan, Puerto Rico (1997); el Premio del Encuentro de Grabado, Centro Provincial de Artes Plásticas y Diseño, La Habana (1993); y una Mención en La Joven Estampa, Casa de las Américas, La Habana (1990). En 1996, el Consejo de Estado le otorgó la Distinción por la Cultura Nacional.El I Concurso Nacional de Gráfica Expandida, organizado por la Asociación de Artistas Visuales de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), ha querido recordar el legado que Ayón ha dejado en las artes visuales cubanas, especialmente entre los grabadores.Entre las actividades en homenaje a Ayón se incluye la proyección del documental Belkis Ayón: grabado de desasosiego (La Habana, 2021), pieza fílmica esencial que profundiza en la vida y obra revolucionaria de una de las figuras más innovadoras de la plástica cubana del siglo XX.
Fotos: Argel Ernesto González
Artículo publicado en Tribuna de La Habana
